DIRECTOR: Eli Roth GUION: Eli Roth, Nicolás López y Guillermo Amoedo
REPARTO: Keanu Reeves, Lorenza Izzo y Ana de Armas.
Mucha gente critica a Eli Roth por la calidad de sus guiones pero pocos se atreven a negar que nunca dejan de ser productos entretenidos, hasta el momento de los pocos directores “comerciales” que no se cortaba un pelo retratando la violencia en pantalla y ese era uno de los aspectos que todavía mantenían mi esperanza en cada uno de sus estrenos.
Knock, Knock (2015) parte de una premisa que ya nos contaba el film en el que se basa libremente y llamado Death Game (1977) en el que un hombre de negocios aprovechaba la ausencia de su familia para contratar a dos mujeres que lo llevarían por el camino de la amargura. El guion de Roth junto a Nicolás López y Guillermo Amoedo apuesta por algunos cambios y decide convertirse en una especie de campaña feminista.
Da la impresión que su director (e incluso su productor) ha querido filmar una película más madura y con ambiciones claramente más comerciales, porque sino no me explico el bajo contenido erótico y violento de una propuesta así y más si pensamos en proyectos anteriores.
Lorenza Izzo y Ana de Armas están correctas, aunque probablemente el personaje femenino dotado con una mayor profundidad sea el de Bel (de Armas) y ello se muestra en secuencias como la de la violación. Keanu Reeves ejerce como el rey de la función, entregando “memes” a los haters más incondicionales del actor y una frase para la historia del cine: Era pizza gratis!
Una primera parte bastante conseguida y que transmite a la perfección el juego al que están sometiendo a ese acomodado padre de familia, pero cuando todo debería estallar... no lo hace.
Y ese es el mayor problema de Knock, Knock (2015). Tenía todos los ingredientes para ser una gran película de género y se queda en una anécdota alargada en el tiempo más acertada para un cortometraje. Abre demasiados frentes y no cierra ninguno.
No me desagrada Eli Roth, me cae bien el personaje extravagante en el que se ha convertido Nicolás López y soy de los que a les gustó Green Inferno (2013), pero esta vez no lo compro.
LO MEJOR
Ana de Armas como zorra desequilibrada.
El nexo que se consigue con los primeros y últimos planos de la casa.
Algunos destellos cómicos.
LO PEOR
En ningún momento decide que tipo de película quiere ser.
El cine de
explotación se caracteriza por presentar temas moralmente inaceptables. Siempre enfocado de un modo sensacionalista, magnificado y normalmente
exagerado de un tema propio de la cultura popular de dicha generación. Esto
último, contribuye a que una gran mayoría de ellas se conviertan en películas
de culto con el paso de los años.
Hoy nos
centraremos en la explotación caníbal italiana a la que The Green Inferno
homenajea con descaro.
El origen de
dicho genero se encuentra en la película ‘Mondo Cane’ (1962), de la que otros
films posteriores tomaron prestada su estética y en menor medida su temática.
Las pelis de ‘Caníbales
en la Selva’, toman elementos del Mondo tales como el exotismo y salvajismo de
tribus africanas, sudamericanas y asiáticas, la violencia de y contra los
animales, la búsqueda de mostrar imágenes documentales reales de carácter
sanguinario y nauseabundo y la conclusión ideológica de que, en verdad, los
europeos y norteamericanos “civilizados” podían ser aún más salvajes y brutales
que los aborígenes.
Por este
motivo, estas obras tienen que respetar los siguientes elementos para pertenecer
a dicho grupo: violencia contra animales, rituales sexuales, muestras de
repugnantes costumbres nativas, canibalismo, gore, torturas y una estética de
falsa realidad.
La obra que casi todo el mundo menciona cuando se habla
del género es ‘Holocausto Caníbal’ (1980) de Ruggero Deodato. Aunque
investigando un poco he descubierto que el primero en atreverse fue Umberto
Lenzi con ‘il Paesse del sesso selvagio’ (1972) titulada en mucho países cómo
‘Mondo Cannibale’. Podríamos estar horas
hablando de la infinidad de secuelas o sucedáneos que se han producido desde
entonces.
La peli que nos ocupa no pretende reinventar nada, es un
canto de amor por ese género y contiene ingredientes de las ya mencionadas.
En ella, se nos presenta al típico grupo de activistas
progres que se creen salvadores del mundo por el simple hecho de twittear o
reivindicar todo el dia en la red y llevar camisetas con lemas de sobras
conocidos por todo el mundo.
A ellos se les une una niña de papá (Lorenza Izzo)
que se siente atraída por el ‘chulo playa’ del grupo interpretado por Ariel
Levy.
A priori la misión es sencilla,detener una tala forestal
en un país exótico encadenándose a los árboles mientras lo graban todo con sus
teléfonos móviles. Contar mucho más sobre los hechos que llevan a los protagonistas
hasta el poblado es lo de menos. Porque no nos engañemos, la principal
atracción del visionado de este tipo de films es presenciar como torturan,
mutilan, cocinan y se comen a todos y cada uno de ellos.
¿Espectadores sádicos? No veo por qué, en mi opinión
sería el mismo tipo de sadismo que consumir dramas dónde alguien la está
palmando lentamente debido a una enfermedad, sabes que el momento va a llegar,
pero tu cuerpo te pide llorar o lamentar esa muerte. Así que nadie me venga con
el rollo de ‘la gente que ve este tipo de pelis está enferma’, porque el
enfermo es el que juzga a una ficción como si de una realidad se tratase. Ea!
Aunque hubo cosas que no me gustaron, no me atrevería a
decir que The Green Inferno es una mala película. Es más, si no fuese por sus
últimos 20 o 25 minutos me parecería más que admirable.
LO MEJOR
-La banda sonora a cargo de Manuel Riveiro.
-Los FX físicos de Ozzy Alvarez, brutales.
-La llegada al poblado, tiñendo al grupo de color rojo.
-La primera muerte, hasta a mí me costó verla y eso que
estoy acostumbrado a consumir este tipo de cine.
LO PEOR
-Algunos gags que joden el clímax por completo. Un claro
ejemplo sería el de la masturbación en pleno cautiverio.
-Los efectos digitales, en especial los que simulan las
hormigas carnívoras.
- Y lo más grave, olvidarse de la cacareada durante todo
el metraje, mutilación genital femenina.
Conclusión
Un homenaje mainstream. Una versión más cercana al
público de salas comerciales a dicho género. Algo asi como World War Z (aquello
con Brad Pitt) a los zombies, pero quizás sin llegar a tanto. Porque Green
Inferno se moja bastante, aunque no todo lo que uno espera. ¿Quizás con ‘Beyond
Green Inferno’? Ya lo veremos.
De regalo, una foto que les pude hacer en una charla: